Papa resistente a tizón tardío con Edición Genética
Papa resistente, una innovación para la producción y su contribución al medio ambiente
Ensayos de campo de la Universidad de Wageningen
La Universidad de Wageningen (WUR) en alianza con el Ministerio de Agricultura, Pesca, Seguridad Alimentaria y Naturaleza de los Países Bajos, ha iniciado nuevos ensayos de campo, liderados por la investigadora Ania Lukasiewicz, con papa resistente a tizón tardío con edición genética, que buscan activar o desactivar con precisión múltiples genes, con el objetivo de instaurar una resistencia apilada frente a esta enfermedad tan agresiva y devastadora para el cultivo, causada por el patógeno Phytophthora infestans.
Recordemos que esta enfermedad, es famosa por ser la causante de la Gran Hambruna Irlandesa de mediados del siglo XIX (1845-1852) que ocasionó la muerte de más de un millón de personas y la emigración de otro millón y medio.
Lo anterior, debido a las grandes pérdidas ocasionadas por el tizón tardío y por la alta dependencia que tenía la población europea a este tubérculo como base de la alimentación y como sustento económico de la comunidad.
Pese al paso del tiempo, se estima que las pérdidas por Tizón tardío pueden llegar a un 10 a 15% de la producción mundial de papa, con un costo anual de 3 billones de dólares, por concepto de daños comerciales y costos de aplicación de plaguicidas. En casos severos, en regiones con alta humedad y temperaturas templadas, las pérdidas pueden llegar a 40–50 % del rendimiento en campo, especialmente en cultivares susceptibles y sin manejo adecuado.
El cultivo de la papa continua siendo de gran importancia en el mundo. Es el tercer cultivo alimenticio más importante del planeta. en América Latina es un pilar fundamental de la seguridad alimentaria y de la economía rural de más de 1,5 millones de familias.
Por esta razón, la innovación y el desarrollo de papas resistentes al tizón tardío mediante técnicas de biotecnología como la edición genética es una gran contribución al sector, no sólo por la reducción de manera significativa del uso de plaguicidas químicos por parte de los agricultores y por ende en la disminución de los costos de producción de este cultivo, sino en el aporte positivo al medio ambiente.
Hace 11 años la Universidad de Wageningen (WUR), ya había realizado un gran ensayo de campo de papas bajo el proyecto de Resistencia Duradera contra Phytophthora (DuRPh) con plantas genéticamente modificadas (OGM) y aunque aquel programa demostró los beneficios de este material, las variedades nunca llegaron al mercado debido a las estrictas regulaciones de la Unión Europea sobre OGM y la incertidumbre en la aceptación pública.
Dentro de las bondades de la edición génica para cultivos como la papa mediante herramientas como CRISPR, está que las modificaciones son puntuales y altamente dirigidas al propio ADN sin la introducción de material genético foráneo, comparables a variaciones obtenibles por mejoramiento convencional, pero en una fracción del tiempo más corta.
Explica Lukasiewicz: "Estamos realizando este ensayo para comprobar si estas modificaciones hacen que las papas sean más resistentes a Phytophthora, aplicamos tres tratamientos diferentes: no fumigar, rociar regularmente y pulverizar según la infección por el patógeno".
Por supuesto, "el objetivo es minimizar la necesidad de rociar productos químicos" afirmó la investigadora.
Los cientificos confían en que los datos de rendimiento real obtenidos en estos ensayos validen los beneficios ecológicos de las nuevas variedades y, al mismo tiempo, impulsen un debate público informado sobre la edición genética y la sostenibilidad agrícola en los Países Bajos y en toda Europa.
Las papas con edición genética que han recibido resistencia frente al hongo Phytophthora infestans, responsable del tizón tardío, no solo no se distinguen visualmente de las convencionales, sino que conservan las mismas características organolépticas (textura, sabor, aroma) y nutricionales de ella, incluso algunas de ellas han logrado nuevas propiedades de interés agronómico como mayor rendimiento, mejor conservación postcosecha o tolerancia a condiciones de estrés ambiental, siendo este un gran avance para el sector agrícola.
Fuente: ISAA, 20/05/2026, CGIAR: GUIA DE IDENTIFICACION DE PLAGAS DE PAPA