cultivos tolerantes a la sequía

Los cultivos tolerantes a la sequía con CRISPR

Los cultivos tolerantes a la sequía no son nuevos, este ha sido el objetivo de investigadores que buscan resistir el estrés hídrico.

Con los impactos cada vez más visibles del cambio climático, científicos de todo el mundo buscan soluciones para asegurar alimentos estables y sostenibles. Hoy fue el mijo. Mañana podría ser el cultivo que alimenta a tu comunidad.

Los cultivos resistentes a la sequía son,ahora, la meta para los mejoradores del agro. En China, investigadores han logrado un avance prometedor en un cereal poco conocido pero poderoso: el mijo de cola de zorro (Setaria italica), un cultivo antiguo con gran valor nutricional.

Aunque este grano no es común en Colombia, su caso representa un ejemplo claro de lo que puede lograrse con biotecnología de precisión. A través de la edición genética, lograron que la planta se volviera más fuerte frente a la sequía… sin perder productividad. Y ese es un detalle clave.

El mijo: un modelo para enfrentar la sequía

El mijo de cola de zorro es originario de Asia y África, donde se cultiva en zonas áridas por su tolerancia natural a condiciones difíciles. Aporta proteínas, grasas saludables, vitaminas y aminoácidos esenciales, por lo que es considerado un cereal altamente nutritivo.

Pero incluso una planta tan resistente puede tener limitaciones. Cuando el estrés por sequía se vuelve extremo, su rendimiento también cae. Ahí es donde entra la ciencia.

Una edición genética sin perder el rendimiento

Investigadores de la Universidad Agrícola de Shanxi se enfocaron en un gen específico: SiZAT12. Descubrieron que, aunque este gen se activa en condiciones de sequía, en realidad limitaba la capacidad de la planta para resistir el estrés hídrico.

¿La solución? Usaron la herramienta de edición genética CRISPR para eliminar ese gen. El resultado fue impresionante: plantas más tolerantes a la sequía, sin sacrificar su rendimiento. Y no solo eso: también ganaron tolerancia al frío y germinaron mejor en suelos salinos.

Este tipo de hallazgos demuestra que la edición genética no solo corrige problemas, también abre puertas a nuevas mejoras sin efectos secundarios negativos. Y si en el pasado algunas modificaciones implicaban reducciones de rendimiento, hoy la tecnología ha avanzado tanto que permite buscar el equilibrio perfecto entre resistencia y productividad.

¿Qué significa esto para el agro colombiano?

Aunque el mijo no sea parte de nuestros cultivos tradicionales, su uso como modelo puede inspirar desarrollos similares en especies clave para el agro nacional: fríjol, maíz, arroz, sorgo, entre otros. Colombia también enfrenta sequías recurrentes, especialmente en regiones como La Guajira, el Magdalena Medio o el Caribe seco. Contar con cultivos adaptados podría marcar una diferencia enorme en seguridad alimentaria y rentabilidad para pequeños y medianos productores.

Este tipo de avances reafirman que la edición genética de precisión no es solo una herramienta poderosa, sino también una aliada para construir una agricultura más resiliente al clima.

Cada vez que un equipo científico mejora una planta sin afectar su rendimiento, la biotecnología avanza. Y no solo como ciencia, sino como herramienta concreta para agricultores, empresas y países enteros que buscan asegurar su futuro alimentario.
 

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